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Obras son amores

Sábado de la  XV semana Tiempo Ordinario Mi 2, 1-5 Sal 9 Mt 12, 14-21      Miqueas tiene la encomienda de enfrentarse a los poderosos de su tiempo y denuncia sus insensateces: abusan del poder, traman iniquidades, codician bienes ajenos, oprimen a los demás, etc. Los peligros del poder y del dinero siguen siendo una problemática actual. En nuestro mundo nos encontramos con injusticias y abusos por parte de los poderosos.      De nuevo nos encontramos con un Dios que no desea que se separe el culto de la vida diaria; no quiere que separemos la celebración litúrgica de la justicia social con los mas débiles. Hoy el profeta, como en su tiempo, nos hace esta denuncia a la injusticia con las personas: no caigamos en el error de los poderosos del tiempo de Miqueas. Volvamos nuestra mirada a Dios y practiquemos una religión que se vea reflejada con nuestras obras.      Por otra parte, los que decimos ser seguidores del Maestro, tenemo...

Escucha mi oración

Viernes de la  XV semana Tiempo Ordinario Is 38, 1-6. 21-22. 7-9 Sal 38 Mt 12, 1-8      Cuando un cristiano ora siempre es escuchado por su Padre. No sabemos si obtendremos lo que en ella pedimos, pero sí estamos seguros de que será escuchada por Dios. Así como le respondió a Ezequías, nos responde a nosotros: “He escuchado tu oración, he visto tus lagrimas… te libraré, te protegeré”.      Jesús fue un hombre de oración: buscaba cualquier momento para estar en dialogo con su Padre: “Se retiró al monte para orar” (Lc 5, 16; Lc 6, 12). Jesucristo siempre nos invitará a estar en constante oración con Dios: a sus Apóstoles les pide orar para no caer en la tentación: “Manténganse despiertos y oren, para no caer en tentación” (Mt 26, 41); a aquellas personas que se encontraban como ovejas sin pastor les dice: “Rueguen al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos” (Lc 10, 2); incluso Jesús nos enseña a orar con el Padre nuestro: “Cuando ore...

Vengan a mí

Jueves de la  XV semana Tiempo Ordinario Is 26, 7-9. 12. 16-19 Sal 101 Mt 11, 28-30      Dice una canción muy conocida por muchos: “el final se acerca ya”. El pueblo de Israel se aproxima al destierro. Seguramente su destino habría sido diferente si se hubieran mantenido fieles al Señor. Por desgracia, buscaron sus propios caminos y terminaron en la ruina.      ¿Cuántas veces nos hemos parecido al pueblo de Israel? ¿Cuántas veces terminan en fracasos nuestros proyectos? Nos fiamos de nuestras propias fuerzas, confiado en mis técnicas o talentos. Parecería que hemos logrado nuestro cometido, que hemos resuelto nuestros problemas, pero terminamos fallando.      Caigamos en la cuenta de que no solamente son necesarias nuestras fuerzas, no somos nosotros quienes traemos la salvación al mundo, sino Dios. Él es el único que puede coronar nuestros esfuerzos, dedicaciones, esfuerzos; Él es quien puede convertir nuestro corazón de piedr...

Sencillos de corazón

Miércoles de la  XV semana Tiempo Ordinario Is 10, 5-7. 13-16 Sal 93 Mt 11, 25-27      Uno de los aspectos básicos en la misión de los profetas es mostrarle al pueblo que Dios es quien conduce la historia de la humanidad y no los que parecen ser los protagonistas.      Isaías pronunció varios oráculos contra naciones paganas. Hoy hemos visto un ejemplo: estas palabras van dirigidas al asirio Senaquerib, el cual pensaba que con sus ejércitos había llegado a ser todo poderoso. Pero Dios le tenía preparada una buena humillación.      La idea fundamental del texto es que Dios se sirve de personajes extranjeros para purificar a su pueblo, haciéndolo madurar: hoy utiliza a Asiria y sus ejércitos para ser la vara de castigo contra su pueblo. Mas tarde se va a servir de Ciro para facilitar volver del destierro a Israel.      Nos queda claro que es evidente como Dios saca bien de lo malo. Como a través de los ...

Confía en Dios

Martes de la  XV semana Tiempo Ordinario Is 7, 1-9 Sal 47 Mt 11, 20-24      En la vida nos iría mucho mejor si confiáramos más en Dios. Al pasar de los años, la persona humana puede depositar totalmente su confianza en el Señor y ver su mano prodigiosa obrar en sus proyectos; sucede también de manera contraria: puede ser que el corazón del hombre se vaya apartando de Dios, causando ruinas o vacíos existenciales.      El Señor, por medio de Isaías, quiere darle paz a Ajab, cuyo reino esta siendo atacado por pueblos circunvecinos. Hace la invitación al rey a tener un acto de fe, a confiar en la existencia divina. Dios se encuentra en todas partes, incluso en medio de los desafíos y de las catástrofes. Es necesario tener fe pese a las condiciones que se den: en las pruebas, en los fracasos, en los temores, etc. esa fe es la que nos da el apoyo y aliento para dejarnos encontrar por Dios.      En medio de las adversidades que se nos...

Un mensaje molesto

Lunes de la  XV semana Tiempo Ordinario Is 1, 10-17 Sal 49 Mt 10, 34- 11, 1      Isaías se convierte en un portavoz del Señor, el cual les echa en cara sus infidelidades. Recordemos que Dios es como un padre: nos muestra su amor y ternura, pero también nos corrige y llama la atención cuando no estamos cumpliendo con lo que nos toca.      El Señor no está conforme con el culto ofrecido por el pueblo: “estoy harto de los sacrificios y holocaustos vacíos”. Parece una crítica muy feroz a su manera de celebrar la liturgia, puesto que sólo se basaba en ritualísmos o cuadraturas. Pero no es así: lo que Él rechaza es las celebraciones protocolarias y sin sentido, un culto hecho de dientes para afuera, un corazón vacío al realizar su ofrenda.      Por esa razón, Dios nos ofrece un remedio claro: “purifíquense, aparten de mí sus malas acciones, dejen de obrar el mal, busquen la justicia, defiendan al oprimido, sean abogado del huérfano, ...

¿Cómo está el corazón?

Domingo XV Tiempo Ordinario Ciclo “A” Is 55, 10-11 Sal 64 Rom 8, 18-23 Mt 13, 1-23      Jesucristo, cuando enseñaba y predicaba su mensaje, empleaba un lenguaje simple y recurría a ejemplos de la vida cotidiana para que fuera fácil la comprensión de sus palabras. Por esa razón, a la gente le encantaba escucharlo y apreciaban el mensaje de Jesús, porque llegaba directo al corazón. No utilizaba un lenguaje sofisticado como el que usaban los doctores de la ley.      De esta manera, empleando este lenguaje sencillo, Jesús hacía entender el misterio del Reino de Dios, ya que no era una enseñanza complicada. Ejemplo claro de esto, lo podemos ver en el Evangelio que hemos reflexionado: la parábola del sembrador.      Como sabemos, el sembrador es Jesús. En la parábola podemos vislumbrar un Jesús que no se impone, sino que se propone; no atrae por conquista, sino que se dona: echa la semilla. Él va esparciendo con paciencia y generosidad su...

No temas; estoy contigo

Sábado de la  XIV semana Tiempo Ordinario Is 6, 1-8 Sal 92 Mt 10, 24-33      Isaías era un joven que fue llamado por Dios para ser su portavoz en medio del pueblo de Jerusalén alrededor del año 740 a. C. Dios confía en él, no duda en llamarle. Por ello, el profeta va a responder: “Aquí estoy; envíame a mí”.       Una vez más nos queda claro que la iniciativa del llamado viene de parte de Dios. Es su amor el que pone en marcha la dinámica de la vocación: al sacerdocio, al matrimonio, a una vida consagrada al servicio de la Iglesia.      Dios es todopoderoso, es cercano a su pueblo. Él quiere comunicar su vida a todos. Por ello se sirve de colaboradores, de testigos dispuestos a contribuir en su obra salvadora. Confiemos que encuentre en nosotros una disponibilidad generosa que nos lleve a decirle: “aquí estoy”.      Ahora bien, en la misión que Dios nos quiere fiar, se nos invita a confiar en Él, a no tener...

Misericordia, Señor

Viernes de la  XIV semana Tiempo Ordinario Os 14, 2-10 Sal 50 Mt 10, 16-23      Nos situamos en la parte final del libro del profeta Oseas. Qué mejor manera de concluir sus escritos que con un tinte de esperanza y reconciliación. La perícopa que hemos reflexionado es como un guiño a una celebración penitencial donde se muestra a un pueblo arrepentido y a un Dios que perdona.      La iniciativa es de Dios, que nos ofrece constantemente su reconciliación. Pero también es importante que nosotros volvamos a Él llenos de humildad, reconociendo que hemos fallado, que lo hemos traicionamos.      El salmo 50 nos muestra como debe de ser la actitud de aquel que se ha alejado de Dios al cometer lo que no es grato a sus ojos: “misericordia, Dios mío, por tu bondad... lava del todo mi delito, limpia mi pecado... oh Dios, crea en mí un corazón puro, devuélveme la alegría de tu salvación”.      En el fondo de toda reconciliaci...

Amor de Padre-Madre

Jueves de la  XIV semana Tiempo Ordinario Os 11, 1-4, 8-9 Sal 79 Mt 10, 7-15      Las palabras del profeta que acabamos de reflexionar son un hermoso canto al amor que Dios le tiene a su pueblo. Anteriormente, Oseas había comparado este amor con el de los esposos. Ahora lo describe con el amor de un padre-madre por el hijo que lleva en sus brazos, al que besa, acaricia, protege, enseña a caminar, al que atrae “con lazos de amor”.      Pero por desgracia ese hijo le es infiel. El pueblo ha roto la alianza que había prometido guardar para con Dios. Cuando el Señor le llamaba, él se alejaba. ¿Cómo estaremos respondiendo al amor del Padre? ¿Qué clase de hijos somos para con Él?      Ahora bien, cuando uno traiciona al amor de Dios piensa inmediatamente en el castigo que caerá sobre él. Comienza a preguntarse qué consecuencias habrá por rechazar su amor, por ser un hijo desobediente y rebelde. Pero no es así. Dios no decide castigar...