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Salvado

Martes de la sexta semana de Pascua  Hch 16, 22-34 Sal 137 Jn 16, 5-11      Que imagen tan atroz hemos visto en la primera lectura: los acusadores de Pablo y Silas logran manipular a una multitud, la cual reacciona de inmediato pidiendo el azote de los dos apóstoles. San Lucas no busca dar detalles de esta atrocidad, solo hace mención de que fueron “muchos azotes”, significando probablemente que habían recibido más de lo que estipulaba la ley.      Los apóstoles azotados llegan con el dolor y todavía son tratados con extremo rigorismo, sin piedad. Mandan a un soldado, a custodiar la prisión, como si fuera necesario. Son encarcelados, atados con un cepo de hierro, el cual imposibilita moverse libremente, además de mantenerlos en una postura incomoda. ¡Qué terrible imagen!      ¿Terrible imagen? No. Nada de eso. Pablo nos muestra una vez más que él vive conforme lo que predica. El Apóstol exhorta a dar siempre gr...

Dar testimonio

Lunes de la sexta semana de Pascua Hch 16, 11-15 Sal 149 Jn 15, 26- 16, 4      Nuevamente nos encontramos con el Apóstol, con un celo tan grande que lo impulsa a comenzar una nueva travesía. Nos situamos en el segundo viaje apostólico de San Pablo. Y de nuevo brilla por la humildad que lo caracteriza.       San Pablo, al lugar al que llegaba para predicar la Buena Nueva, no lo hace con pretensiones de grandeza, esperando que la gente acuda a él, que lo exalten por sus conocimientos y manera tan espléndida de predicar el Evangelio. Sino todo lo contrario: busca llegar a la gente donde suele reunirse, se sienta, escucha, y ya después predica su mensaje. Tiene un método de evangelización que busca aproximarse con delicadez, sin avasallar al prójimo o querer imponer su manera de pensar.      Ahora bien, salta la imagen de una mujer de Tiatira. Su nombre era Lidia. Ella ya conocía al único Dios, es una mujer de fe, que ...

La promesa de Jesús

VI Domingo de Pascua  Hch 8, 5-8. 14-17 Sal 65 I P 3, 15-18 Jn 14, 15-21      El día de hoy hemos escuchado una hermosa promesa que Jesucristo nos hace: “no los dejaré desamparados”. Es una afirmación sanadora, reconfortante, llena de esperanza ante la adversidad que padecemos como humanidad. Por ello, como san Pedro lo dijo en su primera carta, tenemos que “venerar en el corazón a Cristo y debemos de estar dispuestos siempre a dar razón de la esperanza”. En este tiempo, donde el hombre se siente solo, abandonado por Dios, debemos mostrar que no es así, que nuestro Padre jamás nos deja abandonados, que Él sigue estando presente en medio de nosotros: ¿cómo es esto? Por medio de su Espíritu Santo.      Cuando a Jesús le llega la hora de volver a su Padre, hace oración (Jn 17). En esa oración abarcará toda la Economía de la creación y de la salvación y esa oración, al igual que su Pascua, permanece actual y presente en la liturgia de ...

Espíritu Santo, ilumínanos

Sábado de la quinta semana de Pascua Hch 16, 1-10 Sal 99 Jn 15, 18-21      De nuevo se nos vuelve a narrar cómo el numero de creyentes va en aumento y cómo la misión encomendada a San Pablo da frutos abundantes. También se nos muestra de nuevo la disposición que tienen los apóstoles al dejarse conducir por el Espíritu Santo.      Hoy nos hemos encontrado con algo poco inusual en la primera comunidad: “el Espíritu Santo impide la predicación en Asia”. ¿A qué se deberá? ¿Por qué ha tomado esa decisión? No lo sabemos con ciencia cierta, pero lo podemos suponer. En la carta que escribió Pablo a los Gálatas nos cuenta que no pudo emprender ese viaje debido a una enfermedad que contrajo (Gal 4, 13-14).      El Espíritu Santo constantemente nos está hablando, por ende, hay que estar atentos a su voz. No lo hace de una manera desorbitante, sino desde lo más ordinario de nuestra vida; no lo hace con actividades paranormales, lo ...

Iglesia = Amor fraterno

Viernes de la quinta semana de Pascua Hch 15, 22-31 Sal 56 Jn 15, 12-17      Con cuanta importancia se manejan los asuntos de la primera comunidad, en la cual se busca estar en perfecta comunión, tanto los judíos conversos, como los paganos convertidos al cristianismo. Quizás entre sus integrantes hay personas que no estaban en total acuerdo a lo que se determinaba, pero, en aras de mantener la armonía entre sí, se adhieren a lo concluido por los apóstoles y presbíteros.      En nuestros días hay muchos aspectos en los que no se está de acuerdo con la Iglesia. Algunas de esas dudas se deben a que se desconoce la postura que presenta la Iglesia o bien porque se tiene una idea errónea de lo que se presenta. ¿Cómo resolver esta problemática? Hay que profundizar en temas y documentos que nos ofrecen la Iglesia para entender en qué sintonía se nos ha presentado esa postura.      Sin embargo, es indudable que puede haber aspect...

Amar desde la oración

Jueves de la quinta semana de Pascua Fiesta San Matías, Apóstol  Hch 1, 15-17. 20-26 Sal 112 Jn 15, 9-17      La oración es una acción indispensable en la vida del creyente. Viene a convertirse en algo fundamental como discípulo del Señor. Todos tenemos un concepto sobre qué es la oración. La inmensa mayoría la cataloga como un diálogo entre Dios y los hombres.      Los discípulos, después de que Judas los ha dejado, tienen que elegir a un nuevo miembro del colegio apostólico. Por ello se ponen en las manos del Señor, se encomiendan al Espíritu Santo. ¿Cómo lo hacen? Por medio de la oración.  El mismo Jesucristo les mostró que la oración es fundamental en su vida. Lucas nos muestra a un Jesús que oró después de la curación de un leproso (Lc 5, 12-16); este mismo Evangelista nos describe que Cristo subió al monte y se encontraba en oración, para luego poder elegir a los doce (Lc 6, 12); Juan nos muestra que Jesucristo también orab...

Permanecer en el Señor

Miércoles de la quinta semana de Pascua  Hch 15, 1-6 Sal 121 Jn 15, 1-8      Uno de los deseos más grande de Jesucristo para todos sus discípulos es el de “permanecer en Él”, puesto que el Maestro sabe de nuestra cobardía y pequeñez. También muchas veces nos ha echado encima nuestra poca fe: “¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe? (Mc 4, 40). Si no nos mantenemos unidos a Él, no podremos subsistir.      La imagen que emplea Jesús es muy sencilla y de gran fuerza expresiva: “Yo soy la vid verdadera”, llena de vida; todos los discípulos somos sarmientos que vivimos de la savia que Jesús nos da; el Padre es el viñador que nos cuida personalmente para que demos frutos abundantes.      En este texto del Evangelio, encontramos un problema: hay sarmientos secos, por los cuales no circula la savia de Jesús, discípulos que no dan frutos porque no llevan en sus venas el Espíritu del Resucitado, comunidades cristian...

No pierdan la paz ni se acobarden

Martes de la quinta semana de Pascua  Hch 14, 19-28 Sal 144 Jn 14, 27-31      Ha llegado el final del primer viaje apostólico de Pablo y Bernabé, en donde se pone de manifiesto, una vez más, su fe, su completa adhesión a las enseñanzas del Señor, el compromiso que tienen por anunciar la Buena Nueva y el gozo por colaborar con el Señor a construir su Reino.      A pesar de todas las travesías que vivió san Pablo, nunca se dio por vencido. Hoy vemos que fue lapidado, incluso al grado de darlo por muerto y él se levanta. Cristo mismo nos ha mostrado el camino que hemos de recorrer, el de la persecución, el del desprecio. En el vía crucis se nos narran tres caídas de Jesús, en las cuales, se levanta y continua para cumplir su misión. ¿Cuántas veces habremos caído en nuestra vida? ¿Cuántas veces habremos visto fracasar nuestros planes?      En una ocasión mi abuelita me dijo: “no es mejor el que no cae, sino el que, ha...

No soy yo, eres Tú

Lunes de la quinta semana de Pascua  Hch 14, 5-18 Sal 113 Jn 14, 21-26      A lo largo de nuestra vida nos damos cuenta de que somos seres que vamos adquiriendo conocimientos, que perfeccionamos la técnica en las diferentes actividades que desempeñamos, que aprendemos a realizar diferentes tareas: el hombre va profundizando en su pensamiento y perfecciona su motricidad día a día.       Ahora, no todo lo que se realiza en la vida es perfecto, pero si tiende a irse perfeccionando. Por ejemplo, una persona que quiere aprender a nadar. Sabemos que no nacemos con la destreza de nadar, sino que debemos de adquirirla. Al tener nuestras primeras clases lo primero que se nos enseñará es a flotar en el agua. Después pasaremos a trabajar nuestra respiración. Luego, continuaremos con las primeras brazadas y patadas. Ya con más práctica y esmero, iremos perfeccionando los diferentes estilos de natación.       Cabria pre...

Perfecto desconocido

V Domingo de Pascua  Hch 6, 1-7 Sal 32 I P 2, 4-9 Jn 14, 1-12     Al comenzar su discurso de despedida, Jesús quiere consolar a los suyos y que mejor manera de hacerlo que ofreciéndonos entrar en su gloria, de estar en su compañía y en la de su Padre.      Jesús se dirige a sus apóstoles y comienza a indicarles los que tiene preparado para ellos (esta promesa es también para nosotros). En primer lugar, nos encontramos con la promesa de ir al cielo: “en la casa de mi Padre hay muchas moradas”. Hay lugar para todos, no se hacen excepciones y para asegurarnos el cumplimiento de sus palabras, agrega: “si no fuera así, yo se los habría dicho”. Por esa justa razón, Jesús nos deja temporalmente, para ir a prepararnos un lugar.      Como lo veíamos la semana pasada, Jesús es el Buen Pastor, al cual sus ovejas lo siguen. Por ello, es necesario que Jesús vaya primero, delante de nosotros, para ir disponiendo todo. Como Cristo es ...