Martes de la sexta semana de Pascua Hch 16, 22-34 Sal 137 Jn 16, 5-11 Que imagen tan atroz hemos visto en la primera lectura: los acusadores de Pablo y Silas logran manipular a una multitud, la cual reacciona de inmediato pidiendo el azote de los dos apóstoles. San Lucas no busca dar detalles de esta atrocidad, solo hace mención de que fueron “muchos azotes”, significando probablemente que habían recibido más de lo que estipulaba la ley. Los apóstoles azotados llegan con el dolor y todavía son tratados con extremo rigorismo, sin piedad. Mandan a un soldado, a custodiar la prisión, como si fuera necesario. Son encarcelados, atados con un cepo de hierro, el cual imposibilita moverse libremente, además de mantenerlos en una postura incomoda. ¡Qué terrible imagen! ¿Terrible imagen? No. Nada de eso. Pablo nos muestra una vez más que él vive conforme lo que predica. El Apóstol exhorta a dar siempre gr...
Reflexiones diarias