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No a la violencia

Lunes de la  XI semana Tiempo Ordinario I Re 21, 1-16 Sal 15 Mt 5, 38-42      Los cristianos no hemos comprendido el Evangelio en todo su esplendor; no hemos entendido la profunda convicción de Jesús de que sólo la no violencia puede salvar a la humanidad.       Gandhi, después de leer el Evangelio, dijo: “Leyendo toda la historia de esta vida… me parece que el cristianismo está todavía por realizar… Mientras no hayamos arrancado la raíz de la violencia de la civilización, Cristo no ha nacido todavía”. Son fuertes sus palabras, pero nada fuera de la realidad.       Toda la vida de Jesucristo ha sido una llamada a resolver los problemas de la humanidad por caminos de paz, no de violencia. La violencia jamás va a construir, sino que destruye: pretende resolver la problemática con el enemigo, pero lo único que hace es crear una reacción en cadena que no tiene fin; “ojo por ojo, diente por diente”.      T...

Mirar como Jesús

Domingo XI Tiempo Ordinario Ciclo “A” Ex 19, 2-6 Sal 99 Rom 5, 6-11 Mt 9, 36- 10, 8      Jesús vivía atento a las personas necesitadas que iba encontrando a lo largo de su camino: se fija en el paralítico, en los ciegos, en la mujer que ha perdido a su hijo, en la viuda que deposita su ofrenda en el templo… pero no sólo mira, sino que se conmueve. No es capaz de pasar sin hacer algo por aquellos que sufren.       Cristo, al contemplar a la muchedumbre que lo seguía, sentía un dolor especial por ellos. Mateo nos lo dirá: “Al ver a las gentes se compadecía de ellas, porque estaban extenuantes y abandonadas, como ovejas sin pastor”. Ni los dirigentes religiosos de Jerusalén, mucho menos los romanos se preocupaban por el pueblo.       Esta compasión de Jesús no es algo transitorio, un sentimiento fugaz. Todo lo contrario: Jesucristo mira a las personas y busca su bien; busca encarnar la misericordia de Dios en su propia person...

Llamados por el Señor

Sábado de la  X semana tiempo ordinario I Re 19, 19-21 Sal 15 Mt 5, 33-37      De la manera que sea, utilizando signos extraordinarios u ordinarios, Dios llama a los que quiere para que estén con Él y así poder enviarlos a ser predicadores de su Palabra. Pero ese llamado exige una respuesta, una respuesta que tiene que ser libre, sin que nada nos impida poder llevar a cabo la misión que Él nos ha confiado.      Si en el hombre hay determinación, confianza en el Espíritu de Dios, podremos estar dispuestos a imprimir en nuestro ser la imagen de Cristo, dejarnos conducir por Él y prestar totalmente nuestra vida al servicio del Evangelio.      Ahora bien, aunque el Señor nos haya elegido para ir a predicar la Buena Nueva de salvación, debemos de aprender que no somos los únicos en esta ardua tarea de evangelización. Hay que aceptar y aprender a colaborar con los demás miembros de la Iglesia, ya que ellos también han recibido la grac...

Lo sencillo de Dios

Viernes de la  X semana tiempo ordinario I Re 19, 9. 11-16 Sal 26 Mt 5, 27-32      El ser humano por naturaleza tiene un deseo profundo por lo trascendental, por lo divino, por aquello que está más allá de su intelecto. Pero no sólo tiene ese anhelo de encontrarse con lo supremo, sino que busca constantemente encontrarse con aquello que tanto desea.      El día de hoy se nos presenta un ejemplo de esto: Elías. Él era un hombre de bien, humilde, sencillo. Este profeta siempre tuvo apertura por y para conocer a Dios. Frecuentemente el Señor le encomendaba el cuidado de su pueblo con advertencias, otras veces se hacía presente por hechos extraordinarios y en ocasiones se encontraba en plena disposición para estar con Él en la soledad.      Todo creyente constantemente quisiera sentir la presencia de Dios en su vida, como le sucedió a Elías. Por desgracia queremos que sea de una manera desorbitante, extraordinaria,...

Pan de vida

Solemnidad El Cuerpo y la Sangre de Cristo  Deu 8, 2-3. 14-16 Sal 147 I Co 10, 16-17 Jn 6, 51-58      El Señor, a lo largo de la Historia de Salvación, ha sido cercano a la humanidad y a buscado saciarlo en todos los aspectos. Ejemplo claro lo podemos observar en la liberación del pueblo de Israel al romper las ataduras de la esclavitud en el país de Egipto: Dios acompañó el pueblo durante las plagas, lo cuido de todas ellas; el Señor abrió el Mar Rojo para que el pueblo pasará por en medio de él y quedará liberado; fue el mismo Dios que lo cuidaba del frío y del calor, al acompañarlo en forma de columna de fuego y de nube.      Es este Dios que alimenta al pueblo con el maná durante los cuarenta años que estuvieron en el desierto. Una vez que el pueblo de Israel se establece en la tierra prometida, corrió el riesgo de olvidarse del Señor, de todos los acontecimientos que habían presenciado. Por ello se les invitó a hacer memor...

Amor por la ley

Miércoles de la  X semana Tiempo Ordinario I Re 18, 20-39 Sal 15 Mt 5, 17-19      En la actualidad, hay carencias en diferentes planos que afectan a la humanidad: hay pobreza, perdida de valores, personas muriendo de hambre, una juventud desorientada sobre lo que es esencial en la vida, cristianos comprometidos a dar razón de su fe, entre muchos aspectos más.       Ante este torbellino de inestabilidad en la persona, surgen muchos hombres que son capaces de engañar al hombre con manipulaciones, engaños, falsas verdades, ofrecen la solución a los problemas, ocasionando agravar la situación de aquella persona.      Igual que en tiempos del rey Ajab, la pregunta que ha hecho Elías a Israel cabe para nosotros: “¿Hasta cuándo vas a andar indecisos? Si el Señor es el verdadero Dios, síganlo”. Esta invitación de Dios sigue estando vigente en nuestro ambiente. El Señor nos invita a convertirnos en una comunidad de...

Ser luz y sal del mundo

Martes de la  X semana tiempo ordinario I Re 17, 7-16 Sal 4 Mt 5, 13-16      Sin duda alguna Dios es maravilloso y todas sus palabras tienen relevancia en nosotros. Cristo tenía razón cuando dijo: “Estamos en el mundo, pero no somos del mundo”. Y basta con ver a nuestro alrededor para ver como se encuentra el mundo:      El mundo está intoxicado de materialismo y está insípido de espiritualidad.  Está intoxicado de valores equivocados y está insípido de valores eternos. Está intoxicado de conocimientos humanos y está insípido de Sabiduría Divina.  Por eso es que Jesús nos dice que debemos ser sal, para dar al mundo que nos rodea ese sabor que Dios quiere que tenga y ser luz para iluminar a todos con el buen ejemplo de vida.       La sal da sabor y evita la corrupción. El cristiano está destinado a procurar que el ambiente en el que se vive, no se corrompa. Para ello tiene que deslumbrar siempre d...

Bienaventurados

Lunes de la X semana Tiempo Ordinario I Re 17, 1-6 Sal 120 Mt 5, 1-12      El evangelio que hoy hemos meditado nos hace trasladarnos a los inicios de la predicación del Maestro. Jesús, en la cumbre del monte, rodeado de sus discípulos y una gran multitud que lo sigue, predica los principios fundamentales del evangelio de su Reino.      Jesús no sólo busca dar un discurso lleno de moralidad, sino más bien va a la cuestión catequética de educar en la doctrina de la fe. Por ello, lo que Jesucristo anuncia es su Reino como un camino de felicidad.       Nos encontramos con un Jesús que se nos manifiesta como la Palabra Eterna del Padre, que nos conduce por el camino del bien. Lo primero que nos pide es sentirnos necesitados de Dios, tener plena confianza en Él. Quiere que experimentemos su amor y, a partir de su misericordia, nos convirtamos en un signo para el hermano, de tal forma que los consolemos en sus tristez...

Un Dios de Amor

Domingo de la Santísima Trinidad Ex 34, 4-6. 8-9 Dn 3 II Co 13, 11-13 Jn 3, 16-18      Este domingo celebramos la Solemnidad de la Santísima Trinidad, el más grande de los misterios de nuestra fe, incansable al entendimiento de los hombres. Pero no por ello es incognoscible.       En el evangelio de San Juan se nos muestra el misterio del amor de Dios Trino hacia el mundo, a su creación. En ese diálogo que tiene con Nicodemo, Jesús se presenta como Aquel que llevará a cabo el plan de salvación del Padre. Nos dice: “Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único".      Dios creó el mundo y lo hizo bueno, hermoso. Por desgracia, el pecado en el mundo ha corrompido al hombre. Es cierto, es una realidad: todos somos pecadores. Es por esta razón que Dios interviene de nuevo en el mundo, no para juzgarlo, destruirlo o castigarlo, sino para salvarlo, para liberarlo de la esclavitud del pecado.     ...

Darlo todo

Sábado de la IX semana Tiempo Ordinario II Tim 4, 1-8 Sal 70 Mc 12, 38-44      Sin temor a equivocarme, a todos nos gusta que las cosas se hagan lo mejor posible. Eso mismo quiere el Señor de nosotros. Él nos pide una fidelidad total, comprometiéndonos a la predicación de su Evangelio, no importando el tiempo o el espacio: “anuncia la palabra de Dios: insiste a tiempo y a destiempo”.        Bien sabemos que la fidelidad a Dios nos puede llevar a perder la misma vida, como San Pablo. Qué grato sería que pusiéramos toda nuestra vida en las manos de Dios y nos ofreciéramos totalmente al cumplimiento de su voluntad. Confiando plenamente en Él, dejémonos conducir por su Palabra.       Ciertamente que el seguimiento y fidelidad a Dios implica sacrificios, el darlo todo de nuestra parte. Como esa viuda pobre: a la vista parece que no ha dado mucho (dos monedas de poco valor), pero a los ojos de Dios lo dio todo. ...